Nadie la quiere, porque vale más fuera del partido que dentro. Lo que está claro es que unificar el soe y restañar las heridas pasa impepinablemente por largar, y bien lejos, a Susana Díaz.
Es de dominio público y conocido desde antiguo que, cuando se pierde la última batalla y la guerra, se entrega el castillo y el reino, porque si no se hace así, si no se sabe perder, solo aumentará la ruina y será el pueblo el que sufra las consecuencias. Lo que está claro es que unificar el soe y restañar las heridas pasa impepinablemente por largar, y bien lejos, a Susana Díaz.
En Andalucía, el cortijo andaluz del Psoe, entre señoritos, amos, caciques y manigeros, a pesar de las diferencias internas, las ambiciones y aspiraciones de unos y otros, de las familias enfrentadas por cuotas de poder, la rapiña, la corrupción y las salidas de tono y de madre, siempre ha habido entendimiento porque, a todos, les va el comer en ello, no quieren matar a la gallina de los huevos de oro.
En pocas palabras, la misión en la que ha fracasado Díaz era la de tomar las riendas del partido para ponerlas a los pies de Felipe Gonzalez, y por ende del establishment, para llegar a ser opción de gobierno algún día, y caballo de troya de los poderosos. La apuesta del marujeo guay itinerante, de inauguración en inauguración, de bolo en bolo, sin casi ni pisar el despacho, a golpe de selfi, mitinero, demagogo y falaz, no funciona. Para la próxima hay que ser más serios.
La suerte está echada.
Nadie duda hoy, en Marmolejo, Andalucía, España y medio mundo que, Susana Díaz, la Kalesi Susi es un juguete roto, una catástrofe andante, un fallo clamoroso en la maquinaria del soe, un peón caído en desgracia y una desilusión para los suyos, los que la pusieron a dedo, que ahora buscan otro hombre de paja, y los que pretendían y pretenden comer a su sombra, que se aprestan a aceptar sugerencias y alternativas.
Susi ya no le da miedo a nadie, en su desgracia, si acaso, inspira lástima, mientras aguarda, en su particular milla verde, el congreso del partido que, a modo de patíbulo, ejecute su defenestración política. Hay muchas maneras de repudiarla, deponerla, desfenestrarla, largarla o despacharla, pueden alargar la agonía un tiempo o pueden ser muy expeditivos. Ellos verán.
Ella que lo tuvo todo, ya no es nada. Una apuesta fallida de los zarrías, griñanes y gonzalez, un pelele que no ha cumplido el objetivo marcado de meter el partido
en un puño, en el de ellos. De ser la temida Kalesi de Triana, ha jugado y ha perdido, pasando a ser una rémora peligrosa para el soe andalúz y nacional, una aspirante a piñata en el próximo evento del partido. Hay un sector importante de las bases andaluzas que no la quieren y eso hace añicos lo que hasta hace dos días parecía ser un peñón indestructible; es la que ha evidenciado la fragilidad de un Psoe andalúz caduco y trasnochado, que tampoco le da ya miedo a nadie.
En estos momentos, Susana Díaz y sus susanistas, representan un bloque de odio, confrontación y sálvese quién pueda, frente a la mayoría nacional de los afiliados que apoyan a Pedro Sanchez, en el seno de un partido debilitado, tocado y, si ella se empeña, hundido. Por lo tanto es evidente que sobra, está de más, su simple figura inspira lo irreconciliable y la decadencia de un modelo odioso y corrupto. Ha pasado de aspirante a almirante de la flota del Psoe a cuestionada capitana de la nao más grande y, desde ahí puede seguir haciendo daño. A pesar de todo, a la primera de cambio las ratas empezarán a abandonar el barco y no sería extraño un motín orquestado desde arriba o desde donde convenga escenificarlo. No olvidemos que el soe es experto en cambiarlo todo para que no cambie nada.
En los últimos años, esta sevillana, ha enseñado abiertamente sus cartas, aspiraciones, pachorra, y ambición sin límite. Es muy lógico que ahora, tanto unos como otros, recelen de su lealtad e intenciones, y muy torpe tiene que ser el nuevo Secretario General para confiarse, dejando en su puesto a quién quiere hundirlo, y bien pudiera hacerlo en cuanto se descuide.
A nadie le interesa tenerla cerca, ni a los que la pusieron, porque les ha fallado y les ha dejado el culo al aire, ni a los que han ganado las primarias, porque su condición de mercenaria, su ambición desmedida y su lealtad caprichosa y esquiva la convierten en un peligro, una caja de bombas que les puede reventar en la cara, ni a los afiliados de base que ven en ella una vuelta a lo mismo: tapar corruptelas, un Psoe que se hunde, revanchismo y una confrontación interesada que debilita día a día al partido.
Estaria bueno que viniera Pedro Sanchez ajustando cuentas y pusiera en su sitio a tanto comeollas y falso socialista colocado de por vida en la politica de los pueblos andaluces que ejercen de caciques desde hace ya 40 años. Si hiciera eso yo, y muchos otros,le votaría.
ResponderEliminarAquí en Marmolejo eso no significa nada aquí el tema ya es como antiguamente y descarado.
ResponderEliminarTodo tiene un final. Aunque la cola de comeollas dispuestos a llenarse los bolsillo dirigiendo Marmolejo, desde el Psoe, es muy larga, llegara el dia en que el pueblo los ponga en su sitio.
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