Todo empieza con una lista, "la primera", que se hace quizás por curiosidad. Algunas personas necesitan saber hasta donde llega su poder de convocatoria o de intimidación y no dudan en poner en práctica encuestas para comprobarlo.
Imagino que debe de dar una agradable sensación de poder, a algunos políticos, el tener a su alcance la posibilidad de elaborar listas de vecinos, casa por casa, donde figuren nombre, DNI y firma, para saber nominálmente que vecinos están a favor de ciertos proyectos. Y por ende los que no.
Cuando esa lista se hace de forma sistemática, peinando literalmente un pueblo pequeño y volviendo, insistentemente a las casas hasta dar con todos los "firmantes", en nombre del alcalde, a ver quien se resiste y se "señala" negandose. Sería susceptible de entrar en otra lista.
Luego viene cuando, contínuamente, se alardea de la posesión del listado, incluso se muestra en algun pleno, y lo peor es que tarde o temprano, por una cuestión o por otra, hay que pasar por un ayuntamiento absolutamente centralizado en la persona que maneja la lista.
La cuestión se complica cuando, pasado un cierto tiempo y llegada una situación dificil de desempleo, el ayuntamiento ejerce de Agencia de Empleo, "los que hablen con estos o conmigo intentaremos buscarle trabajo" " gracias a mí se estan colocando tantos oficiales -albañiles- que tendré dificultad en terminar las obras del ayuntamiento" (son frases dichas en un pleno), cursando las correspondientes listas de aspirantes y pasando todas por las mismas manos. Las mismas, que por no sé que mecanismos, tienen influencia para dar empleo en grandes empresas que trabajan espacios naturales públicos y controlar las correspondientes listas de demandantes.
Listas para el plan E, listas para los que llegan diáriamente a pedir empleo, los jovenes, las mujeres... y cada uno de una forma de pensar diferente... a lo mejor es por esto que hay que hacer listas, para saber quien es quien.
Listas y más listas... poder y más poder... y miedo a estar en la lista equivocada.
¿Fué un error hacer aquella primera lista? o ¿el error fué no firmar y "señalarse"?
Esto es símplemente el relato constatable de algunos hechos, lo que cualquier vecino podría comprobar sin esfuerzo. No hemos querido entrar en las "encias" del tema: influencias, ingerencias, conveniencias, consecuencias... y otras experiencias. No fuera que termináramos en alguna lista... solo queremos provocar una reflexión, solo eso.