Vídeo resumen del "Primer fin de semana Anticrisis"
Viene de Marmolejo.org - Sábado, 03 de Noviembre de 2012 11:41
Ya está disponible el vídeo resumen del "Primer fin de semana Anticrisis" de Marmolejo. Evento que englobó la "Feria del Stock", la "Ruta de la Tapa" y la exposición homenaje a JOFRA ("Pintor de los Campesinos"), "20 años sin JOFRA (1942-1992)".
La iniciativa, surgida desde las Concejalías de Comercio, Industria, Participación Ciudadana, Comunicación y Nuevas Tecnologías, ha sido posible gracias a la colaboración y participación de los establecimientos inscritos y la inestimable asistencia de los vecinos de la localidad y la comarca.
Sin duda un fin de semana sin parangón que sumado a ExpoMarmolejo 2012 y gracias a la unión de los Marmolejeños ha plantado cara a la crisis.
PRIMER FIN DE SEMANA ANTICRISIS from RTVM Marmolejo on Vimeo.
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lunes, 5 de noviembre de 2012
jueves, 25 de octubre de 2012
Clausura de ExpoJofra con retratos de alguien que a su vez se convirtió en un singular retratista...
NOTA DE PRENSA
Marmolejo
clausura
con un taller didáctico y un recital poético su homenaje a Jofra,
el pintor de los campesinos
- La lectura de los versos de Pablo Alcalde y Juan Antonio Mora cierra la retrospectiva 20 AÑOS SIN JOFRA
- La muestra, abierta al público durante un mes, ha rendido tributo al popular artista jiennense en el XX aniversario de su muerte
25
de octubre, Marmolejo (Jaén).-
“He tenido dentro cuchillos y lágrimas, cuentos de niño e
historias tristes, y siempre un pincel en la punta de mis
sentimientos. Os doy las entrañas en cada pincelada porque dentro de
mí os guardo para todos muy cálidamente con lágrimas de
agradecimiento un amor tan grande como puedo”.
Los
versos libres de José
Francisco Díaz Navarro, Jofra (Marmolejo, Jaén, 1942-Madrid, 1992),
conocido popularmente como el pintor de los campesinos, sirven para
enmarcar el homenaje que el Ayuntamiento de su localidad natal le ha
rendido durante los dos últimos meses con un programa de actividades
y la exposición 20 AÑOS SIN JOFRA.
La
muestra, que abarca
tres décadas de trayectoria profesional de un artista inclasificable
y presenta a través de casi 40 piezas los géneros en los que éste
desplegó su talento (paisaje, retrato y dibujo), cierra sus puertas
este fin de semana precisamente con un recital poético y un taller
didáctico para niños y adultos.
El
Museo de Arte Contemporáneo Mayte Spínola de Marmolejo, sede de la
retrospectiva, acogerá ambas propuestas. “Los poemas que Pablo
Alcalde y Juan Antonio Mora dedicaron a Jofra son cantos a la
amistad y una interesante aproximación, a veces celebratoria, a
veces doliente, a su mundo íntimo, rural y nocturno“, explica Jose
María Robles, periodista y comisario de la exposición. “Son
retratos de alguien que a su vez se convirtió en un singular
retratista, de ahí que leer y escuchar estos poemas rodeados de
lienzos y fotografías de Jofra tenga algo de juego de espejos”.
Por
su parte, el taller Color y Psicología pretende presentar de manera
divulgativa a un público no iniciado a un artista que tiene en la
fuerza expresiva y la riqueza cromática dos de sus rasgos más
reconocibles. “Hemos intentando ensanchar el homenaje lo máximo
posible para que no se limitase a una exposición, sino que fuese una
verdadera puesta en valor de su plástica y su trayectoria”,
comenta José Manuel Pérez Torres, concejal de Cultura, que ya
promovió en septiembre la celebración del I Certamen de Pintura
Rápida Jofra y la inauguración de una placa conmemorativa en una
calle de la localidad.
20
AÑOS SIN JOFRA se
distribuye en las dos plantas del museo Mayte Spínola. La primera ha
sido concebida como introducción al mundo de Jofra y su círculo de
amistades, así como archivo visual de sus apariciones en periódicos,
revistas y libros. La segunda planta alberga las obras escogidas para
la ocasión del amplio catálogo del artista. Entre ellas, varios
retratos de familiares, conocidos y sus afamados campesinos.
El
recorrido por la muestra continúa con un misterioso tríptico que
Jofra elaboró a cuatro manos con su colega Raúl Fuente. Justo
enfrente se abren de par en par algunas ventanas al mar a las que
Jofra se asomó desde su infancia gaditana, dejando patente que su
vínculo con la tierra y el entorno agrario tiene un contrapunto
atlántico. Precisamente con una sucesión de postales rurales y
diferentes ensayos con la geometría de los pueblos del Sur, a la que
el artista no quiso renunciar jamás, finaliza el itinerario.
lunes, 1 de octubre de 2012
La exposición de Jofra en la prensa nacional.
ARTE | Exposición en Marmolejo
Marmolejo reivindica con una gran retrospectiva el legado de Jofra, el pintor de campesinos
Inauguración de la muestra sobre la obra de Jofra, en Marmolejo. | ELMUNDO.es
- Una muestra rinde homenaje al artista jiennense a los 20 años de su muerte
- Reúne casi 40 paisajes, retratos, dibujos y otras piezas de coleccionista
ELMUNDO.es | Jaén
Actualizado sábado 29/09/2012 18:45 horas
"Busco la verdadera cara de la vida, la tragedia que todos llevamos y nos hace arrugas". Hace justo dos décadas fallecía prematuramente el pintor José Francisco Díaz Navarro, Jofra (Marmolejo, Jaén, 1942-Madrid, 1992), conocido popularmente como el pintor de los campesinos.
El Ayuntamiento de su localidad natal, a través de la Concejalía de Cultura, rinde ahora homenaje a este artista inclasificable y pone aún más en valor su obra plástica con un programa de actividades que culmina con la exposición '20 años sin Jofra'. Una muestra que abarca tres décadas de trayectoria profesional y presenta a través de casi 40 piezas generosamente cedidas para la ocasión los géneros en los que el jiennense desplegó su talento: paisaje, retrato y dibujo. Leer entero.
sábado, 29 de septiembre de 2012
La exposición "20 AÑOS SIN JOFRA" se podrá visitar hasta el 28 de Octubre en Marmolejo.
Ayer se inauguró la exposición "20 años sin Jofra"
Abrirá al público del 28 de Septiembre al 28 de Octubre en horarios de fin de semana.
Ayer, mientras llovía en Marmolejo, a las 9 de una noche cerrada, la luz se hacía curiosa y revelaba, de sala en sala, juguetona, engalanada entre colores y miradas, homenajes y palmas, silencio y añoranza, la familia, los amigos, los recuerdos, las imágenes, instantáneas robadas, los bocetos detrás de los cristales, los retratos, los campos, las casas y Jofra entre ellos, sin perderse nada.
Ayer llovía, y de la lluvia pertinaz en la calle sombría, pasamos a la casa de la luz, en el otro lado de la calle no pasaba nada, oscuridad y olvido.
Las mentes y los corazones se abrieron cuando una señora anciana, la hermana mayor de Jose Francisco, en la presentación pidió la palabra para regalar versos que llenaron las estancias, enmudecieron a los presentes e hicieron aflorar las emociones, dijo mucho, lo dijo todo, porque lo que dijo, lo dijo con el alma. Quisiera acordarme de sus palabras, pero no las recuerdo exactas; olían a tierra viva y mojada, a campo, a sierra e imaginación preñada , se veían entre atardeceres, luces y jirones de sombras de nubes cerradas, mostraban a su hermano, al artista, a un ser humano que había puesto, como él mismo dijo, el corazón en cada pincelada.
Esta mañana he vuelto al museo Mayte Spínola, para ver más tranquilo la exposición, todavía me parecía oír entre sus salas la impecable presentación del comisario del evento, el periodista marmolejeño Jose María Robles. Tenía que asegurarme de que lo que ayer me pareció un efecto de mi imaginación, no era tal, sino que forma parte de la magia de Jofra, ya que he podido comprobar como desde los cuadros, los retratos de esos campesinos, reconocibles y esenciales, son ellos los que observan con profundidad al visitante y no al contrario. Parece que las figuras llevaran años esperando al público, y ahora, descaradas, lo miran de frente, con franqueza y sencillez, con una mirada que desarma, que parece leer el pensamiento, que transmite familiaridad. No es ninguna exageración decir que las imágenes de la exposición de Jofra, son humanidad entre personas, anfitriones que dispensan un trato familiar a los que se acercan, dan la impresión de que son ellos los que nos juzgan con gesto escéptico e incluso duro, con una mirada entre curiosa e incrédula y una expresión resignada por el tiempo.
La exposición está espléndidamente enfocada y organizada, ella, por si sola, ofrece al visitante la solución al misterio de Jofra, haciendo un recorrido humano y revelador por su vida y obra, por la poesía que le rodeó y el tratamiento mediático que tuvo como artista, mostrándolo a través de sus amigos, sus compañeros y su familia - En cierta forma el acto inaugural fue una forma natural y sencilla, pero al mismo tiempo impresionante y emotiva, de conocer el cariño que le profesa su familia en el recuerdo. Ha sido la pieza clave que ha conectado a los que estábamos allí con la verdadera dimensión humana de la obra de Jofra.-
Jofra no necesitaba más, no se hizo esperar y nos dio su discurso, a su manera, con pinceladas y no con palabras, no las necesitaba, porque él estaba allí, que nadie lo dude. Este marmolejeño, quizás incomprendido en su tiempo, se ha revelado veinte años después de su desaparición como el verdadero comunicador de la esencia de su obra. Ayer, mientra llovía, familiares y amigos, cómplices ya todos en una misma aventura , paseamos por las calles amables y costumbristas de Montoro, Arjona o Jaén y observamos paisajes olivareros o marineros desde una atalaya colorista y sincera, hasta que terminamos viéndonos cara a cara con una serie de personajes retratados, campesinos y amigos, a los que sin duda el pintor supo robarles la esencia, una cámara fotográfica no lo hubiera hecho mejor, no hubiera hecho tanto. Hoy Jofra vive más allá del recuerdo, porque en su obra dejó una parte de su vida, con la pintura mezcló mucho de su genio y de su humanidad y cuanto más se conoce más lo hacemos patrimonio y memoria de Marmolejo.
Abrirá al público del 28 de Septiembre al 28 de Octubre en horarios de fin de semana.
Ayer, mientras llovía en Marmolejo, a las 9 de una noche cerrada, la luz se hacía curiosa y revelaba, de sala en sala, juguetona, engalanada entre colores y miradas, homenajes y palmas, silencio y añoranza, la familia, los amigos, los recuerdos, las imágenes, instantáneas robadas, los bocetos detrás de los cristales, los retratos, los campos, las casas y Jofra entre ellos, sin perderse nada.
Ayer llovía, y de la lluvia pertinaz en la calle sombría, pasamos a la casa de la luz, en el otro lado de la calle no pasaba nada, oscuridad y olvido.Las mentes y los corazones se abrieron cuando una señora anciana, la hermana mayor de Jose Francisco, en la presentación pidió la palabra para regalar versos que llenaron las estancias, enmudecieron a los presentes e hicieron aflorar las emociones, dijo mucho, lo dijo todo, porque lo que dijo, lo dijo con el alma. Quisiera acordarme de sus palabras, pero no las recuerdo exactas; olían a tierra viva y mojada, a campo, a sierra e imaginación preñada , se veían entre atardeceres, luces y jirones de sombras de nubes cerradas, mostraban a su hermano, al artista, a un ser humano que había puesto, como él mismo dijo, el corazón en cada pincelada.
Esta mañana he vuelto al museo Mayte Spínola, para ver más tranquilo la exposición, todavía me parecía oír entre sus salas la impecable presentación del comisario del evento, el periodista marmolejeño Jose María Robles. Tenía que asegurarme de que lo que ayer me pareció un efecto de mi imaginación, no era tal, sino que forma parte de la magia de Jofra, ya que he podido comprobar como desde los cuadros, los retratos de esos campesinos, reconocibles y esenciales, son ellos los que observan con profundidad al visitante y no al contrario. Parece que las figuras llevaran años esperando al público, y ahora, descaradas, lo miran de frente, con franqueza y sencillez, con una mirada que desarma, que parece leer el pensamiento, que transmite familiaridad. No es ninguna exageración decir que las imágenes de la exposición de Jofra, son humanidad entre personas, anfitriones que dispensan un trato familiar a los que se acercan, dan la impresión de que son ellos los que nos juzgan con gesto escéptico e incluso duro, con una mirada entre curiosa e incrédula y una expresión resignada por el tiempo.La exposición está espléndidamente enfocada y organizada, ella, por si sola, ofrece al visitante la solución al misterio de Jofra, haciendo un recorrido humano y revelador por su vida y obra, por la poesía que le rodeó y el tratamiento mediático que tuvo como artista, mostrándolo a través de sus amigos, sus compañeros y su familia - En cierta forma el acto inaugural fue una forma natural y sencilla, pero al mismo tiempo impresionante y emotiva, de conocer el cariño que le profesa su familia en el recuerdo. Ha sido la pieza clave que ha conectado a los que estábamos allí con la verdadera dimensión humana de la obra de Jofra.-
Jofra no necesitaba más, no se hizo esperar y nos dio su discurso, a su manera, con pinceladas y no con palabras, no las necesitaba, porque él estaba allí, que nadie lo dude. Este marmolejeño, quizás incomprendido en su tiempo, se ha revelado veinte años después de su desaparición como el verdadero comunicador de la esencia de su obra. Ayer, mientra llovía, familiares y amigos, cómplices ya todos en una misma aventura , paseamos por las calles amables y costumbristas de Montoro, Arjona o Jaén y observamos paisajes olivareros o marineros desde una atalaya colorista y sincera, hasta que terminamos viéndonos cara a cara con una serie de personajes retratados, campesinos y amigos, a los que sin duda el pintor supo robarles la esencia, una cámara fotográfica no lo hubiera hecho mejor, no hubiera hecho tanto. Hoy Jofra vive más allá del recuerdo, porque en su obra dejó una parte de su vida, con la pintura mezcló mucho de su genio y de su humanidad y cuanto más se conoce más lo hacemos patrimonio y memoria de Marmolejo.martes, 25 de septiembre de 2012
La exposición 20 AÑOS SIN JOFRA se inaugura el próximo 28 de septiembre (21.00 h.)
NOTA DE PRENSA
Marmolejo reivindica con
una gran retrospectiva el legado de Jofra, el pintor de los
campesinos
- La exposición 20 AÑOS SIN JOFRA, que se inaugura el próximo 28 de septiembre (21.00 h.) rinde homenaje al popular artista jiennense en el vigésimo aniversario de su fallecimiento
- Casi 40 paisajes, retratos, dibujos y otras piezas de coleccionista reunidas de forma excepcional conforman la muestra
21 de septiembre, Marmolejo (Jaén).-
“Busco la verdadera cara de la vida, la tragedia que todos llevamos
y nos hace arrugas”. Hace justo dos décadas fallecía
prematuramente el pintor José Francisco Díaz Navarro, Jofra
(Marmolejo, Jaén, 1942-Madrid, 1992), conocido popularmente como el
pintor de los campesinos. El Excmo. Ayuntamiento de su localidad
natal, a través de la Concejalía de Cultura, rinde ahora homenaje a
este artista inclasificable y pone aún más en valor su obra
plástica con un programa de actividades que culmina con la
exposición 20 AÑOS SIN JOFRA. Una muestra que abarca tres décadas
de trayectoria profesional y presenta a través de casi 40 piezas
generosamente cedidas para la ocasión los géneros en los que el
jiennense desplegó su talento: paisaje, retrato y dibujo.
“Quienes tuvieron la suerte de conocerle lo retratan
como un hombre amable, cariñoso, libérrimo, inquieto hasta la
hiperactividad, apasionado y siempre sincero”, contextualiza José
María Robles, comisario de la retrospectiva, periodista y paisano
del malogrado creador. “En términos artísticos fue un creador sin
escuela, un verso suelto. Y en cierto modo, también un ‘outsider’,
alguien que asumió con orgullo el título de pintor de campesinos
por lo que implicaba de desafío, de desacato frente a la
marginalidad y la proverbial indefensión del mundo agrario, aunque
paradójicamente él provenía de una casa acomodada. Por momentos,
esa búsqueda suya de la raíz mezcla de dolor y placer, ese viaje a
la esencia de buena parte de Andalucía, recuerda al de un cantaor
flamenco. Sólo que Jofra no lo hizo a golpe de garganta, sino con un
pincel en la mano”.
20 AÑOS SIN JOFRA (28 de septiembre – 28 de octubre)
se distribuye en las dos plantas del Museo de Arte Contemporáneo
Mayte Spínola de Marmolejo (c/ Jesús, 29). La primera ha sido
concebida como introducción al mundo de Jofra y su círculo de
amistades, así como archivo visual de sus apariciones en periódicos,
revistas y libros. La segunda planta alberga las obras escogidas para
la ocasión del amplio catálogo del artista. Entre ellas, varios
retratos de familiares, conocidos y sus afamados campesinos.
“Él mismo calificó como pintura social sus trabajos
sobre hombres y mujeres del campo, gentes comunes a las que captó
con sus necesidades y angustias a cuestas y con muchas de las cuales
llegó a tener un trato cercano, por no decir familiar. Hoy esos
retratos, casi perfiles psicológicos, tienen algo de espejo de
desván, porque conservan el reflejo de aquello que fuimos”,
subraya el comisario.
“No obstante”, agrega Robles, “la obra de Jofra es
diversa y acepta muchos más matices. Es una obviedad decir que su
manejo del color y del trazo remiten a Van Gogh y al expresionismo,
como también lo es hacer notar que detrás de la densidad de
empastes y el gusto deformante que plasmó en no pocos de sus lienzos
subyacen los postulados del Art Brut. A ello se añaden los nombres
propios que el propio artista fue aireando en la prensa a modo de
inspiración: el citado Van Gogh, Goya, Kokoschka, Solana, Tolouse
Lautrec… Y Dalí, por cuyo personaje público sin duda se sintió
atraído”.
El recorrido por la muestra continúa con un misterioso
tríptico que Jofra elaboró a cuatro manos con su colega Raúl
Fuente. Ambientado en aparencia en una feria, el conjunto comparte
cierta atmósfera de irrealidad y un lugar destacado en el recinto
con la composición –¿una Última cena?– que sirve de cartel
anunciador de la propia exposición.
Justo
enfrente se abren de par en par algunas ventanas al mar a las que
Jofra se asomó desde su infancia gaditana, dejando patente que su
vínculo con la tierra y el entorno agrario tiene un contrapunto
atlántico. Precisamente con una sucesión de postales rurales y
diferentes ensayos con la geometría de los pueblos del Sur, a la que
el artista no quiso renunciar jamás, concluye el itinerario.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Marmolejo quiere rendir tributo asimismo a toda la generación de intelectuales de Jaén con la que Jofra mantuvo trato personal y de afecto.
Arranca en Marmolejo el 'Año Jofra'
Viene de ideal.es - DOMINGO, 16 DE SEPTIEMBRE DE 2012 21:46 ANTONIO LARA
Justo dos décadas después de su desaparición, el Ayuntamiento de Marmolejo reivindica la figura de uno de los hijos más ilustres del municipio, José Francisco Díaz Navarro, Jofra (1942-1992), conocido popularmente como el pintor de los campesinos. A modo de homenaje, las concejalías de Cultura y Festejos han elaborado un programa que incluye la celebración de una exposición retrospectiva, el descubrimiento de una placa conmemorativa en una calle y la convocatoria de un certamen de pintura rápida durante la Feria y Fiestas locales.
Poner aún más en valor el legado de un creador inclasificable, así como divulgar una obra caracterizada por la búsqueda permanente de la identidad, el viaje al origen (el ámbito agrario y sus gentes), el diálogo interclasista, la fuerza expresiva y la riqueza cromática son los dos principales objetivos de este "Año Jofra" que ahora comienza.
"Era cuestión de hacer justicia", comenta sobre las distintas iniciativas el alcalde Bartolomé Soriano González. "Marmolejo tenía una importante deuda pendiente con Jofra, del que las nuevas generaciones apenas han oído hablar en los últimos 20 años, pese a ser un importantísimo embajador de nuestra localidad. De ahí que el Ayuntamiento dedique ahora los esfuerzos necesarios para invitar tanto a vecinos como a visitantes a redescubrir su trayectoria y su plástica". Leer entero.
lunes, 10 de septiembre de 2012
Jofra fue una de esas personas que hacen que nos sintamos orgullosos de ser marmolejeños.
Gracias a los que trabajan por nuestra cultura, porque velan por el alma de Marmolejo.
Hoy quiero apartarme de los que con demasiada asiduidad, acaparan el protagonismo de estas páginas (el único que les queda), de los pobres hombres que no aportan nada positivo a nuestra tierra, de esa suerte de vampiros parásitos que denigran el buen nombre de Marmolejo.
Hoy quisiera hablar de otras personas, de la historia y del futuro, de personas que hacen que nos sintamos orgullosos de ser marmolejeños, personas que han pasado la vida sumando esfuerzos por sus vecinos, aportando conocimiento y tomando el pulso a la vida de nuestro pueblo a través de los años, poniendo su grano de arena para que seamos más conscientes y entendamos mejor la realidad que nos rodea, unos escribiendo, otros pintando, algunos desde su oficio, magistral y artesano, y todos desde esa magnifica atalaya que es el tiempo y que da una perspectiva irrefutable. A todos ellos les debemos algo, les debemos el escucharles y reconocerles como sabios de nuestra tierra, como guardianes celosos de la esencia marmolejeña, en la que la cultura es el ingrediente principal y que, si no fuera por ellos, se perdería quedando realmente Marmolejo sin alma. Les debemos un homenaje a esas personas que están detrás del acervo cultural popular, implementando la memoria colectiva y dejándonos un legado que cimienta nuestras señas de identidad. Tendría que dar muchos nombres, porque tenemos la suerte de contar y haber contado con no pocos verdaderos enamorados de nuestra tierra que han volcado su vida en retratarla, mimarla y estudiarla, así que solo daré tres nombres como cuando se da una mención colectiva y alguien tiene que subir a la palestra, D. Manuel Perales Solís, D.Geronimo Peña y D.José Francisco Díaz Navarro (Jofra). Es cuestión de tiempo el ir desgranando esta piña de personajes ejemplares y de justicia no tardar en hacerlo.
En este año 2012, el año Jofra, en el año de la luz, el de la Expo y del cambio municipalista, un callejón ha sido el primer síntoma de un otoño que se trocará primavera cultural, exposición y homenaje, el primero de muchos. Por qué no Jofra, es más, mejor él que cualquier otro igualado en mérito u obra, ya que este pintor del campesino, con altibajos y disciplinadamente indisciplinado, centrado en la dispersión, de contrastes irreverentes y sencillos que marcaban un estilo único, que paraba el tiempo en el lienzo por lo que no necesitaba poner fechas, de todos y de nadie, suyo y generoso, que no dejaba a quien lo conocía indiferente, este retratista (me encanta esta palabra tan nuestra) quiero pensar que era en sí mismo el mejor lienzo posible, donde traducía y plasmaba sin pudor la realidad marmolejeña, diaria y directa, sin tapujos ni adornos, como solamente sus ojos sabían verla; con trazos gruesos y cálidos, fuertes, atormentados o serios y apegados a la tierra, sus costumbres, paisajes y rostros.

Jofra no pasó por Marmolejo sin pena ni gloria, fue testigo de excepción de una realidad social muchas veces dificil, vivió desde su especial sensibilidad el paso de unos tiempos y sus gentes cuya esencia él se empeñaba en perpetuar, como queriendo que nadie olvidara lo importante, inmortalizando un entorno aparentemente sencillo y sin mayor interés que él encontraba lleno de significado y complejidad, la de la vida misma. La vida de un Marmolejo que ahora vuelve la cara hacia Jofra reconociéndolo como un hijo pródigo querido e imprescindíble, que vuelve veinte años después de su partida a hacernos ver por sus ojos este pueblo como él lo sentía y se empeñó en conservar para regalarselo a las generaciones venideras y a la historia para mayor orgullo de sus paisanos. Gracias Jofra.
Hoy quiero apartarme de los que con demasiada asiduidad, acaparan el protagonismo de estas páginas (el único que les queda), de los pobres hombres que no aportan nada positivo a nuestra tierra, de esa suerte de vampiros parásitos que denigran el buen nombre de Marmolejo.
Hoy quisiera hablar de otras personas, de la historia y del futuro, de personas que hacen que nos sintamos orgullosos de ser marmolejeños, personas que han pasado la vida sumando esfuerzos por sus vecinos, aportando conocimiento y tomando el pulso a la vida de nuestro pueblo a través de los años, poniendo su grano de arena para que seamos más conscientes y entendamos mejor la realidad que nos rodea, unos escribiendo, otros pintando, algunos desde su oficio, magistral y artesano, y todos desde esa magnifica atalaya que es el tiempo y que da una perspectiva irrefutable. A todos ellos les debemos algo, les debemos el escucharles y reconocerles como sabios de nuestra tierra, como guardianes celosos de la esencia marmolejeña, en la que la cultura es el ingrediente principal y que, si no fuera por ellos, se perdería quedando realmente Marmolejo sin alma. Les debemos un homenaje a esas personas que están detrás del acervo cultural popular, implementando la memoria colectiva y dejándonos un legado que cimienta nuestras señas de identidad. Tendría que dar muchos nombres, porque tenemos la suerte de contar y haber contado con no pocos verdaderos enamorados de nuestra tierra que han volcado su vida en retratarla, mimarla y estudiarla, así que solo daré tres nombres como cuando se da una mención colectiva y alguien tiene que subir a la palestra, D. Manuel Perales Solís, D.Geronimo Peña y D.José Francisco Díaz Navarro (Jofra). Es cuestión de tiempo el ir desgranando esta piña de personajes ejemplares y de justicia no tardar en hacerlo.
En este año 2012, el año Jofra, en el año de la luz, el de la Expo y del cambio municipalista, un callejón ha sido el primer síntoma de un otoño que se trocará primavera cultural, exposición y homenaje, el primero de muchos. Por qué no Jofra, es más, mejor él que cualquier otro igualado en mérito u obra, ya que este pintor del campesino, con altibajos y disciplinadamente indisciplinado, centrado en la dispersión, de contrastes irreverentes y sencillos que marcaban un estilo único, que paraba el tiempo en el lienzo por lo que no necesitaba poner fechas, de todos y de nadie, suyo y generoso, que no dejaba a quien lo conocía indiferente, este retratista (me encanta esta palabra tan nuestra) quiero pensar que era en sí mismo el mejor lienzo posible, donde traducía y plasmaba sin pudor la realidad marmolejeña, diaria y directa, sin tapujos ni adornos, como solamente sus ojos sabían verla; con trazos gruesos y cálidos, fuertes, atormentados o serios y apegados a la tierra, sus costumbres, paisajes y rostros.Jofra no pasó por Marmolejo sin pena ni gloria, fue testigo de excepción de una realidad social muchas veces dificil, vivió desde su especial sensibilidad el paso de unos tiempos y sus gentes cuya esencia él se empeñaba en perpetuar, como queriendo que nadie olvidara lo importante, inmortalizando un entorno aparentemente sencillo y sin mayor interés que él encontraba lleno de significado y complejidad, la de la vida misma. La vida de un Marmolejo que ahora vuelve la cara hacia Jofra reconociéndolo como un hijo pródigo querido e imprescindíble, que vuelve veinte años después de su partida a hacernos ver por sus ojos este pueblo como él lo sentía y se empeñó en conservar para regalarselo a las generaciones venideras y a la historia para mayor orgullo de sus paisanos. Gracias Jofra.
martes, 4 de septiembre de 2012
“Marmolejo tenía una importante deuda pendiente con Jofra"
NOTA DE PRENSA
Arranca en Marmolejo el “Año Jofra”
El Ayuntamiento de la localidad reivindica la figura del popular pintor de los campesinos
Una exposición rinde homenaje al artista en el 20 aniversario de su fallecimiento
El programa de actividades incluye, mañana, 4 de Septiembre, el descubrimiento de una placa conmemorativa en una calle y la convocatoria de un certamen de pintura rápida
Marmolejo (Jaén), 3 de septiembre de 2012- Justo dos décadas después de su desaparición, el Excmo. Ayuntamiento de Marmolejo reivindica la figura de uno de los hijos más ilustres del municipio: José Francisco Díaz Navarro, Jofra (1942-1992), conocido popularmente como el pintor de los campesinos. A modo de homenaje, las Concejalías de Cultura y Festejos han elaborado un programa que incluye la celebración de una exposición retrospectiva, el descubrimiento de una placa conmemorativa en una calle y la convocatoria de un certamen de pintura rápida durante la Feria y Fiestas locales. Estas dos últimas actividades tendrán lugar mañana, 4 de septiembre.
Poner aún más en valor el legado de un creador inclasificable, así como divulgar una obra caracterizada por la búsqueda permanente de la identidad, el viaje al origen (el ámbito agrario y sus gentes), el diálogo interclasista, la fuerza expresiva y la riqueza cromática son los dos principales objetivos de este “Año Jofra” que ahora comienza.
“Era cuestión de hacer justicia”, comenta sobre las distintas iniciativas el alcalde Bartolomé Soriano González. “Marmolejo tenía una importante deuda pendiente con Jofra, del que las nuevas generaciones apenas han oido hablar en los últimos 20 años, pese a ser un importantísimo embajador de nuestra localidad. De ahí que el Ayuntamiento dedique ahora los esfuerzos necesarios para invitar tanto a vecinos como a visitantes a redescubrir su trayectoria y su plástica”.
El Museo de Arte Contemporáneo Mayte Spínola acogerá desde finales de septiembre la mencionada muestra retrospectiva, comisariada por el periodista local José María Robles y verdadero plato fuerte del programa. Esta reunión de material, la mayor parte inédito y cedido generosamente de forma temporal por la familia, será por tanto una ocasión excepcional para acercarse al Jofra paisajista, dibujante y retratista, los géneros en los que dejó su personalísima impronta.
“Es parte esencial de nuestro patrimonio, como Rafael Zabaleta lo es de Quesada o Nacho Criado de Mengíbar”, subraya José Manuel Pérez Torres, Concejal de Cultura. “Con unas instalaciones de primer nivel (sede de la colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo Mayte Spínola) y con proyectos como éste, Marmolejo aspira a ocupar un lugar destacado en el mapa cultural de la provincia. Creemos en la Cultura como motor de desarrollo”, comenta Pérez en referencia también la reciente celebración del Festival de Música Alckaparrock.
Con la exposición, el Consistorio marmolejeño quiere rendir tributo asimismo a toda la generación de intelectuales de Jaén con la que Jofra mantuvo trato personal y de afecto: el escritor Juan Eslava Galán (quien debutó precisamente dando a la imprenta una temprana biografía del artista y ahora firma el texto principal del catálogo de la muestra), el académico Lorenzo Guerrero Palomo, el columnista José Villar Casanova (Vica), los poetas Pablo Alcalde Higueras y Juan Antonio Mora Ruano, el antiguo cronista oficial de Jaén Vicente Oya Rodríguez y el historiador Santiago de Córdoba, entre otros.
Arranca en Marmolejo el “Año Jofra”
El Ayuntamiento de la localidad reivindica la figura del popular pintor de los campesinos
Una exposición rinde homenaje al artista en el 20 aniversario de su fallecimiento
El programa de actividades incluye, mañana, 4 de Septiembre, el descubrimiento de una placa conmemorativa en una calle y la convocatoria de un certamen de pintura rápida
Marmolejo (Jaén), 3 de septiembre de 2012- Justo dos décadas después de su desaparición, el Excmo. Ayuntamiento de Marmolejo reivindica la figura de uno de los hijos más ilustres del municipio: José Francisco Díaz Navarro, Jofra (1942-1992), conocido popularmente como el pintor de los campesinos. A modo de homenaje, las Concejalías de Cultura y Festejos han elaborado un programa que incluye la celebración de una exposición retrospectiva, el descubrimiento de una placa conmemorativa en una calle y la convocatoria de un certamen de pintura rápida durante la Feria y Fiestas locales. Estas dos últimas actividades tendrán lugar mañana, 4 de septiembre.
Poner aún más en valor el legado de un creador inclasificable, así como divulgar una obra caracterizada por la búsqueda permanente de la identidad, el viaje al origen (el ámbito agrario y sus gentes), el diálogo interclasista, la fuerza expresiva y la riqueza cromática son los dos principales objetivos de este “Año Jofra” que ahora comienza.
“Era cuestión de hacer justicia”, comenta sobre las distintas iniciativas el alcalde Bartolomé Soriano González. “Marmolejo tenía una importante deuda pendiente con Jofra, del que las nuevas generaciones apenas han oido hablar en los últimos 20 años, pese a ser un importantísimo embajador de nuestra localidad. De ahí que el Ayuntamiento dedique ahora los esfuerzos necesarios para invitar tanto a vecinos como a visitantes a redescubrir su trayectoria y su plástica”.
El Museo de Arte Contemporáneo Mayte Spínola acogerá desde finales de septiembre la mencionada muestra retrospectiva, comisariada por el periodista local José María Robles y verdadero plato fuerte del programa. Esta reunión de material, la mayor parte inédito y cedido generosamente de forma temporal por la familia, será por tanto una ocasión excepcional para acercarse al Jofra paisajista, dibujante y retratista, los géneros en los que dejó su personalísima impronta.
“Es parte esencial de nuestro patrimonio, como Rafael Zabaleta lo es de Quesada o Nacho Criado de Mengíbar”, subraya José Manuel Pérez Torres, Concejal de Cultura. “Con unas instalaciones de primer nivel (sede de la colección permanente del Museo de Arte Contemporáneo Mayte Spínola) y con proyectos como éste, Marmolejo aspira a ocupar un lugar destacado en el mapa cultural de la provincia. Creemos en la Cultura como motor de desarrollo”, comenta Pérez en referencia también la reciente celebración del Festival de Música Alckaparrock.
Con la exposición, el Consistorio marmolejeño quiere rendir tributo asimismo a toda la generación de intelectuales de Jaén con la que Jofra mantuvo trato personal y de afecto: el escritor Juan Eslava Galán (quien debutó precisamente dando a la imprenta una temprana biografía del artista y ahora firma el texto principal del catálogo de la muestra), el académico Lorenzo Guerrero Palomo, el columnista José Villar Casanova (Vica), los poetas Pablo Alcalde Higueras y Juan Antonio Mora Ruano, el antiguo cronista oficial de Jaén Vicente Oya Rodríguez y el historiador Santiago de Córdoba, entre otros.
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