Recomiendo que se vea la repetición del pleno y sobre todo el apartado de ruegos y preguntas.
Hemos vuelto a ver una escenificación, más o menos precisa, de lo que algunos quieren hacernos ver que es política y que no es otra cosa que burda manipulación de un acto democrático para hacer pura y dura propaganda politizada que no política.
La linea, insultante y dura (el psoe tendría que despedir su estratega y asesor de imagen), que ya de por sí repele y agria el ánimo al espectador, mezclada con una función coral en la que los concejales del Equipo de Gobierno hacían el teatrillo de hacerse preguntas y contestarselas entre ellos, mientras que en ningún momento del pleno dejaron de hacer tertulia en ambiente distendido, siendo notable la dirección de este animado cotarro socialista por el mismo alcalde que solo dejaba de hablar con los compañeros para increpar a la oposición. Una falta de respeto y un pleno vergonzoso por la actitud de los ediles.
Por otro lado, los tópicos de siempre, promesas de trabajo y de cantidad ingente de inversiones para Marmolejo y el querer hacer ver al personal lo bien que el partido socialista está gestionándolo todo y que es el único que se preocupa por los vecinos. Esta linea es relativamente nueva y consiste en vender cualquier trabajo del Equipo de Gobierno como logros políticos del partido socialista y no como el cumplimiento de las obligaciones de su cargo. El problema es que no hay hechos que respalden tanta propaganda.
Volvió la burra al trigo más de cuarenta veces con el tema de la Dehesilla, prometiendo y asegurándose trabajos próximos,( a ver si es verdad, pues desde hace más de un año nadie se opone a que se inicien los trabajos, pero nada) y también se prometieron ayudas inminentes para los damnificados de las lluvias.
En fin, como esta noche pueden verlo los que se lo hayan perdido, que lo vean y juzguen. No quiero dejar pasar dos perlas del pleno. La afirmación textual del alcalde explicando cual es su función y filosofía en los plenos: "Le voy a contestar, lo que más daño político le haga, que para eso estoy yo aquí". Y un gesto que no tiene desperdicio, cuando ya ha terminado el pleno y la oposición ha abandonado el salón, mueve entusiasmado repetidamente la mano con la palma vuelta hacia arriba queriendo decir, "les hemos dado leña", mientras que los suyos le advierten azorados que la cámara sigue grabando.
Menuda imagen de alcalde leñero, da hasta vergüenza ajena, pero es lo que tenemos. Ni más, ni menos.
nada.