Se vuelve a forjar la leyenda de un Pueblo Indomable.
El rehén ha escapado, sus carceleros andan como locos tratando de devolverlo a la celda de la ignominia donde tantos años ha languidecido sufriendo vejaciones y cautiverio. Pero ya no hay vuelta atrás, el preso ha escapado, lleva cuatro años de ventaja y camina muy lejos, respirando aires de libertad,que ni se imaginaba que existieran, dispuesto a recuperar el tiempo perdido y a disfrutar de su nueva condición de liberto restañando sus heridas y trabajando para que nunca más nadie en Marmolejo pueda ser secuestrado, ni en nombre del partido socialista, ni de ningún otro.
El rehén, el Pueblo de Marmolejo ha escapado en cuanto ha visto una rendija por la que entraba claridad y aire fresco, está escapando aún, de la oscuridad administrativa hacia la luz y la transparencia en la gestión , pasando de la sumisión de la ignorancia a ser dueño de su futuro, del engaño a la toma conciencia de la realidad municipal, del ninguneo al protagonismo, de ser mero espectador de su ruina a tomar decisiones vitales para salir adelante, de víctima de robos y abusos a vigía y garante del buen uso del patrimonio común, de convidado de piedra ante la la corrupción a dar un golpe en la urna y decir: ¡BASTA YA DE SINVERGÜENZAS, LADRONES Y VIVIDORES A MI COSTA!!!!!
Ahora blanden los garrotes los carceleros, se escuchan los ladridos por todas partes, la jauría no descansa; la caza del fugitivo ha comenzado. Se está registrando casa por casa, en busca del compromiso y de la intimidación que recuperen el voto. Se vocea en las calles los mantras consabidos,la promesa a la vuelta de las obras faraónicas, los insultos a los que están ayudando a escapar al Pueblo y las amenazas a los que salen en los pasquines del SÍ a Marmolejo y a la Libertad. Se han desempolvado las listas negras, se intenta el mercado negro de la compra de votos a cambio de la promesa de trabajo, se abusa de la necesidad de las familias y, sobre todo, se vende la tierra prometida, ríos de leche y miel, para los que ayuden al cristobismo, a los carceleros, a volver a ser lo que fueron; señoritos a la mesa, marqueses en su cortijo, cancerberos de la tumba de la Democracia, y enterradores de las libertades, inventores de las leyes y ejecutores de su santa voluntad, timadores profesionales, ya que comían de ello, magos de las cuentas y la plata, ya que su mejor truco era hacerlas desaparecer, inventores de la barra libre municipal y tantos otros títulos como habilidades se les conocen en el antiguo arte del buen vivir a costa de los demás.

El pueblo de Marmolejo, en su momento,supo forjar la leyenda, los hombres y mujeres de esta orilla, ni perdida ni lejana,del mar de la Revolución, siempre fueron marineros avezados,curtidos por los golpes de la vida y desengaños de la fortuna. Indomables, quizás porque los caciques aquí lo fueron más, quizá porque el contraste de la opulencia que nos visitaba con la miseria que vivía instalada en las casas de los proletarios era sencillamente insoportable, o quizá porque la tierra fértil de este valle inmemorial del Guadalquivir, regado con sudor de titanes en alpargata, invitaba a los hombres y las mujeres a soñar que un día, tanta abundancia, bien podría saciar el hambre de los humildes, por simple justicia, no por vacua caridad, ni puñetera filantropía, sino por derecho natural, porque sí, por las buenas..., o por las malas.
Un pueblo así, nunca se mereció que su memoria se parasitara en lugar de honrarse, nunca debió bajar la guardia cuando el enemigo se instalaba para quedarse dentro, nunca debió seguir a falsos líderes y amigos de lo ajeno. Marmolejo, su espíritu, su rebeldía, su lucha y su carácter indomable, nunca debió de prestarse para ser embotellado y etiquetado, diluido y adulterado hasta perder su identidad y terminar sirviendo a modo de colonia, con un nombre comercial,usurpado y fingido "Psoe" para que cuatro vividores pudieran oler a socialismo cuando les interesaba; para, como en la historia de "El perfume", poder manejar a las personas de buena voluntad con el olor y la nostalgia de otros tiempos, en el nombre de antepasados luchadores y rebeldes, (con más dignidad, humanidad, redaños, honestidad y coraje que estos aprovechados, incompetentes y sinvergüenzas tendrán nunca, así vivieran quinientas vidas).
Marmolejo, va por el camino de encontrarse a sí mismo, de redescubrir la Izquierda y el Socialismo, de sacar el coraje que lleva en la sangre, de reconquistar su fama de indomable y, de paso, ajustarle las cuentas a la mancha de inútiles que lo han parasitado y a los que se les ha acabado el cuento, los mismos que braman y se golpean el pecho como los gorilas, queriéndose llamar como la colonia que usan.
Marmolejo está volviendo la vista a su valle, a su río, a su campo y sus manos, pero sobre todo a sus vecinos. Los marmolejeños poseemos la convicción innata de que tenemos la obligación de pelear por nuestros hijos y nuestro futuro, no puede ser que nos callen mientras nos roban las oportunidades, solo unidos podremos afrontar el reto que significa salir adelante; a pesar de la herencia ruinosa de esos crápulas sin escrúpulos que tanto daño han hecho y pretenden seguir haciendo si les dejamos.
Marmolejo SÍ, desde siempre, contra la corrupción y por el futuro.
-Piloto: el tío la vara
-Padre del candidato: el tío capaor
-El candidato: el vigilante del polígono
-Etc
¡Qué manera de hacer el ridículo! A esta gente le falta un hervor.