Parece mentira que un partido político que durante tantas campañas electorales ha exhibido la palabra cambio, en Marmolejo ahora y siempre, haya tenido tanto miedo a cualquier cambio real que se produzca. Y mal que le pese el "cambio" ha llegado.
En Marmolejo, todo está cambiando, principalmente la forma de hacer la política, la percepción de los ciudadanos de la realidad municipal, el acercamiento entre administradores y administrados, el miedo se ha perdido, los favores ya no existen, en el Ayuntamiento, hoy por hoy, se trabaja porque es un compromiso adquirido y una obligación hacia la ciudadanía y no haciendo favores al personal, como se venía vendiendo hasta ahora.
Se han acabado las pagas mensuales arbitrarias y sin ton ni son a decenas de familias, las declaradas y las no declaradas, porque eso no tenía ni pies ni cabeza, y por supuesto nadie puede pensar a estas alturas que, cuando llegue la Navidad este año, vuelvan a circular los jamones, las cestas y las cajas de gambas a tutiplen solo con el objeto de asegurar votos a costa del bolsillo de todos los marmolejeños, mientras que a muchos, estando en una situación más que difícil, se les ha negado el agua y la sal, y a otros casi se les ha arruinado en sus negocios a base de no pagarles las facturas de las compras municipales o a muchas familias se les ha sacado dinero por unas parcelas industriales que no son viables y hoy lo están pasando muy mal, descapitalizados y sin naves... el despropósito está cambiando y el desmán debe de acabar, porque no está el horno para bollos y el principio de Igualdad, la Dignidad y la Honradez que deben de presidir las actuaciones del máximo cargo público municipal en Democracia no lo permiten.
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| Feria de día en 2010 |
La feria, durante muchos años hemos visto una feria en decadencia que cada edición superaba en fracaso a la anterior. Muchos vecinos ahorran todo el año para poder irse en la feria de vacaciones a la playa o para poder hacer ese viaje tantas veces planeado. Sin embargo, desde el Equipo de Gobierno Socialista, se ha hecho oídos sordos a esta situación precaria y escandalosa, mientras cada año repetían machaconamente que las fiestas en honor a San Julián eran un éxito clamoroso, nada más lejos de la realidad, ni más cerca de la negación sistemática de la misma, que es y ha sido la piedra angular de la política municipal socialista.
Otros muchos vecinos, en cambio, si se quedaban durante las fiestas pero el lamento, de que el verano marmolejeño acaba el 15 de Agosto, también es generalizado. El pueblo se apaga y la actividad hostelera y comercial se aletarga, conscientes de que a esas alturas ya está todo el negocio hecho, las familias se sumen en una espera preocupada, resignadas a que llegue el mes de Septiembre con las novedades laborales y los temidos gastos escolares, y el que puede termina el verano lo más lejos posible, en definitiva, los meses de Agosto en Marmolejo , tienen solo 15 días y eso no hace bien a nadie.
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| Feria de día en 2010 |
Por todo esto, y mucho más, ha llegado la hora del cambio, de organizar veranos atractivos, de que todos participemos en la mejora de nuestras fiestas y nuestros barrios, de procurar que Marmolejo sea, otra vez, un destino turístico dinámico y autosuficiente y no la sombra de lo que fue, yendo cada año a menos.
En muchas cosas ya se están notando novedades y detalles que agradan a los vecinos. Entre otros, ahora, cuando hay un acto cultural, un evento musical o deportivo, los protagonistas son los participantes y actores del acontecimiento y no el político omnipresente, por ejemplo D. Cristobal Relaño, que monopolizaba y acaparaba protagonismos, chupando rueda de cámaras y aplausos y siendo la pesada guinda sufrida e impuesta de cualquier puesta en escena. Como ejemplo un botón y fue el ridículo espantoso que todos tuvimos que presenciar cuando la famosa Fiesta de la Espiga, celebración genuinamente religiosa cristiana, donde el personaje se buscó las vueltas para ser "invitado" al acto y donde quiso rivalizar con el propio Cardenal, Monseñor Amigo Vallejo, dando consignas para que le aplaudieran al subir a un "escenario", que no rea otra cosa que un altar, ante el cual,lo que vale es el respeto y no la algarabía, y donde si lo hubieran dejado él mismo hubiera dado el discurso cardenalicio, celebrado la misa y pronunciado la homilía. Nunca más tamaño despropósito, ridículo y vergüenza ajena y por más inri, en contraste, con un oficiante que demostró estar a años luz de mentecatos politizantes fuera de contexto, y que le dio toda una lección de saber, ser y estar.
Esperemos que cuando pase un tiempo, todo esto sean anécdotas de un pasado a analizar y del que sacar valiosas lecciones que nos protejan de repetir la parte más oscura y lamentable de nuestra historia.
La pretensión de los nostálgicos del régimen cristobista, que aún no han aceptado ni digerido los resultados de las pasadas elecciones municipales del 22 de Mayo, de convertir el traslado de fecha de la feria en un plebiscito a modo de versión renovada de las municipales, en una nueva oportunidad de enfrentar a los vecinos unos contra otros y así gozar de una notoriedad, de la que ahora carecen pues la tendencia popular es a ignorarlos, no les va a dar los frutos deseados. El cambio de fecha, se encuadra dentro de una iniciativa de los vecinos por mejorar el verano marmolejeño e irá acompañado de numerosas iniciativas y propuestas que, en su conjunto, supone un plan de choque para mejorar la imagen, calidad de vida y participación ciudadana en Marmolejo. Lo demás son manipulaciones y milongas.
El anterior Equipo de Gobierno, tuvo 24 años para intentar mejorar, o al menos incentivar la actividad cultural, social y económica en los veranos marmolejeños, y siempre se quedó en tímidos intentos sin fruto ni fortuna, así que si hoy se están dando los primeros pasos en la dirección correcta, la del trabajo y la innovación que no pataleen como oposición destructiva lo que pudieron y no supieron enderezar como administradores municipales. Es una lástima que intenten mantener sus errores pasados y se aferren a ellos en vez de aprender la lección, cambiar los planteamientos y colaborar con sus vecinos y para salir del agujero en el nos han metido. Es la hora de la humildad y la colaboración no de la soberbia y las puñaladas traperas.








